domingo, 29 de noviembre de 2015

Límites en los primeros años

Después de ver la video-conferencia del canal encuentro “Los límites, primeros años creciendo juntos”, pude encontrar respuesta a algunas de mis dudas sobre cómo abordar los límites con los más chicos. Creo que todos en algún momento nos hemos preguntado: “¿Entienden cuando les explicamos las cosas? ¿Estaremos siendo muy estrictos o lo que es peor, muy “malos”?”.
Para poder comprender esto, en esta oportunidad fue armada una recopilación no solo de respuestas, información, “metodologías o técnicas” dadas por una serie de profesionales, sino también se escuchan a padres y docentes, expresando sus temores, inquietudes y formas de resolver estas situaciones que forman parte de la cotidianeidad tanto del jardín, como puertas adentro en las casas de cada familia.

¿Cómo logramos abordar los límites?

Cómo bien lo explican los profesionales, el límite no es sinónimo de enojarse. El límite debe ser claro, ya que ordenará la conducta del niños y le permitirá vivir en sociedad, y el NO, no debería ser tomado a la ligera, debemos recurrir a él cuando realmente es necesario, es decir cuando queremos cuidar a los chicos.
Un padre cuenta: “Por lo general yo soy el malo de la película, soy el que más la reto”. Este es uno de los muchos comentarios que se escuchan decir a los padres, que UNO de ellos es el “malo” que solo UNO los reta o pone límites. Pero repensando algunas de las cuestiones aquí tomadas, sería necesario preguntarnos ¿qué solo uno lo haga es suficiente?
Es necesario tener un acuerdo previo, no contradecirse entre adultos, y transmitir un mensaje claro, evitando modificarlo constantemente ya que los  niños no sabrán que se espera de ellos. A su vez hay que darles un espacio para que ellos tomen decisiones y puedan reflexionar sobre sus propios actos y buscando soluciones.
Con los más pequeños podemos encontrar algunas dificultades, ya que ellos por su constitución y desarrollo son muy curiosos, quieren tocar toco y hacer todo solos. Pero es importante entender que a pesar de ser tan pequeños de poco deben comenzar a comprender la importancia de los límites.

El niño pequeño necesita, como lo explica María Emilia López, mucho desarrollo del gesto espontáneo, es decir la curiosidad, es por esto que todavía les cuesta controlar ese impulso de “hacer”, y tiene mucha dificultad para reprimir esos impulsos. Esta impulsividad no debe confundirse con un “niño que se porta mal”.
Daniel Calmels explica que una cosa es expresar el malestar y otra es poner un orden, poner el límite, hay que lograr intervenir de otras formas no solo quejándose, hay que hacerlo de la forma más humana posible. Hay que considerar que las decisiones son de los adultos, no hay que enojarse ni perder el equilibrio.  
Cuando ponemos limites a los chicos conviene ser claro y especifico, en lugar de decirles lo que no deben hacer es mejor decirles lo que si pueden hacer,  de este modo anunciamos los límites de forma positiva.
Explicarles el por qué de los mismos, jamás atacando su autoestima hay que hacer referencia a las acciones de los chicos no a ellos mismos. Si  ellos sienten que pierden el consentimiento de los adultos más difícil es modificar su comportamiento.

Para tener en cuenta:

 El límite debe ser necesario, serio, corto, preciso y sin enojo como así lo explica la Lic. Noemí Beneito (psicomotricista). No debemos marcar limites si no los podemos sostener.  
“No podemos hablarles a los chicos de cualquier manera, entrar en comunicación con un bebe es una operación sagrada”. Es ponerse a la altura para que él siente esa comprensión. A los chicos hay que enseñarles el valor de las palabras y la gran diferencia que existe entre usarlas o no.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Conociendo a Lucy Mattos

El museo propone apreciar toda la trayectoria de la artista plástica Lucy Mattos, junto con exposiciones itinerantes de diversos artistas contemporáneos.
Se pueden encontrar desde esculturas de grandes dimensiones, esculturas con intra luz de neón, miniesculturas, instalaciones bajo el piso. Ambientaciones, ilustraciones, dibujos, grabados, pinturas, joyería, artística, de diversas formas, escalas y materiales.
Dentro de la propuesta del museo también se pueden encontrar diferentes actividades culturales  como charlas, debates, seminarios, clases de modelado, color, origami entre otros.
El principal público del museo son personas entre los 30 y 60 años, y también recibe una gran cantidad de visitas escolares de colegios, principalmente nivel inicial y primario, no solo de la zona de San Isidro sino también de diversos lugares como Palomar, Hurlingham o Castelar. Los talleres previamente mencionados se organizan de acuerdo a la edad para la que están propuestos, hay específicos para adultos, para niños, jubilados y para las visitas realizadas por las instituciones educativas de educación especial. Para las distintas visitas el museo cuenta con guías especializadas, es una de ellas quien se ocupa de todo el sector educativo del museo y de sus propuestas, especialmente para los niños entre 3 y 10 años. Algunas de las propuestas anteriormente realizadas incluyen armado de origami, dibujos grupales con diversos escenarios etc. Las visitas guiadas son durante la tarde, alrededor de las 15:30 hs.
Las propuestas de recorrido incluyen el piso principal donde se pueden encontrar las muestras itinerantes, algunas esculturas de Lucy Mattos al igual que instalaciones en el piso, los dos pisos superiores donde se aprecian las obras de la artista principal, esculturas e instalaciones, un patio con una confitería y esculturas dispuestas en forma circundante y un pequeño “sótano” donde se proyecta un video que cuenta en pocos minutos la historia de la escultora y el museo.
El museo es de dimensiones pequeñas, es una casa, por lo que las propuestas de recorrido están limitadas debido a este factor, pero un dato interesante a tener en cuenta dentro de las propuestas diseñadas para los más pequeños es la posibilidad de entrar en contacto y tocar algunas de las esculturas de los pisos superiores. Según como me lo explicó una de las guías, son aquellas esculturas de resina las que se les permiten tocar a los visitantes.
Una de las estrategias que utiliza el museo para lograr captar y convocar al público es mandar diversos flyers a las distintas entidades educativas a principio de año y también antes de cada nueva exposición. A su vez también se podría considerar como una estrategia para ampliar su público, las diversas alternativas de arancelamiento. Los días miércoles la entrada es gratuita, en tanto que el resto de los días en los que el museo se encuentra abierto, la entrada para las entidades educativas públicas es gratuita y para las privadas mantiene un precio reducido.
La ambientación del museo se encuentra bien lograda, contando con diversos espacios amueblados de tal forma que el espectador pueda apreciar cómodamente las obras allí exhibidas. Estas comodidades se encuentran acompañadas por música tranquila y relajante que se puede escuchar en todos los pisos y salones del museo.







domingo, 15 de noviembre de 2015

Compartiendo ideas

Participar de la jornada del miércoles 30 fue una experiencia realmente muy interesante. Más allá de los nervios y ansiedades que, por lo menos en mi caso, generó el tener que exponer una experiencia tan personal, creo que la propuesta de intercambio fue realmente enriquecedora para todos, tanto expositores como espectadores.
Los encuentros duraron entre 15 y 20 minutos, donde en cada caso había una propuesta que hacía foco en un tema específico. De esta manera fue que se organizaron los diferentes “talleres” en las aulas. Yo tuve la posibilidad de participar en dos de ellos, el primero sobre la secuencia que, junto con mi compañera de taller 4, realizamos sobre artes visuales y el segundo fue sobre las distintas actividades que realicé durante mi taller 3, en la sala de bebés. Para ambos se prepararon videos, con imágenes de los materiales y espacios utilizados, junto con fotos y grabaciones de algunas de las actividades desarrolladas.
Durante la presentación del taller 4, junto con Belu (mi compañera), lo que hicimos fue contar como llevamos a cabo la secuencia de artes visuales, explicando cómo se desarrollo cada actividad con los chicos. Juntas llegamos a la idea de querer probar con los chicos el uso de distintos hisopos "caseros" en diferentes planos y probando las diversas mezclas de colores. En cada actividad les presentamos a los chicos un nuevo tipo hisopos de distintos materiales, invitándolos a probar las distintas huellas y rastros que podían dejar dependiendo del material del que estuvieran hechos. Al mismo tiempo, variaban también los colores y las posibles mezclas que pudieran derivar de estos.
En dos actividades se les dio la posibilidad de utilizar planos horizontales y en las dos restantes planos verticales. Junto con esto, también variaron las modalidades de trabajo, dos en forma grupal y dos en forma individual. La intención de esto era estimular el respeto y la valoración del trabajo propio y ajeno, en ambos tipos de producciones (individuales y grupales), entre los chicos.
Una vez que finalizo nuestra “exposición” sobre el taller 4, yo fui a otra aula, para presentar mi ponencia de taller 3, donde las presentaciones estaban todas vinculadas a la posibilidad de brindarles escenarios lúdicos a los chicos.
Yo hice foco principalmente en la selección de materiales y su importancia a lo largo del desarrollo de las 3 secuencias implementadas y cómo la calidad y diseño de estos resultaron fundamentales al momento de convocar y atraer la atención de los niños. Yo los diseñe pensando en  estimular  a los niños y brindarles experiencias que involucraran todos sus sentidos, ofreciéndoles nuevas situaciones y alternativas para estos.
Utilice imágenes de obras de arte, seleccionando las que yo consideré despertarían su curiosidad a través de colores, formas, figuras y representaciones, esperando favorecer manifestaciones de emociones o sensaciones. Había obras que personificaban muestras de afecto, y otras abstractas donde el uso del color resultaba visualmente atractivo.





Además de las obras, presenté los juguetes que utilice, que invitaban a los niños a explorarlos y manipularlos probando diferentes movimientos posturales. Se les ofrecieron diferentes objetos con distintas cualidades, sonoras, visuales y táctiles para que ellos la exploraran mediante su manipulación intencional, con distintas partes de su cuerpo. Los materiales utilizados variaban en forma, tamaño, diseño, pero todos con la finalidad de  promover nuevas oportunidades de movimiento. Se podía observar los cambios de posición corporal según lo requiriera la situación


Durante las  actividades presentadas la ambientación de los espacios y la creación de los escenarios lúdicos no solo permitieron una adecuada organización de los materiales de acuerdo a las posibilidades motrices de los niños, sino que incentivaron su interés y goce.

Una vez finalizada esta nueva experiencia, en la cual se me permitió compartir un poco de lo que fueron los talleres para mí, me pude dar cuenta que esos nervios o ansiedad que sentía en un principio solos comenzaron a desaparecer, cuando sin darme cuenta me iba perdiendo en las palabras y experiencias que con entusiasmo compartía con quienes en ese momento para mi sorpresa parecían escucharme con interés y atención.


“Matemática ¿dentro o fuera de la Unidad didáctica y el Proyecto?” por Edith Weinstein.

La jornada dictada por E. Weinstein trató como incorporar actividades matemáticas a las unidades o proyectos dados en las salas. En un principio ella realizó un breve recorrido sobre la didáctica actual de las matemáticas, el foco que se hace en la resolución de problemas. Habló de la importancia de contextualizar los diferentes problemas que se les plantean a los niños, y el importante lugar que tiene el trabajo con pares, tanto en pequeños grupos, como grupo total, siempre favoreciendo el trabajo colaborativo.
Explicó la importancia de tener en cuenta los saberes previos de los niños, para poder plantearse de qué manera se les acercaran los distintos problemas, para abordar los diversos contenidos. El lugar que se le debe dar al problema, ya que es desde este que los alumnos aprenderán e intercambiarán sus ideas, resultados y conclusiones. Hizo hincapié en que deberían ser problemas que los chicos puedan resolver, por eso la importancia de partir de un contexto conocido por ellos.
Luego de este breve recorrido, explicó porque en algunas ocasiones resulta todavía un poco difícil incorporar actividades matemáticas en las unidades o proyectos. Ella habló de cómo generalmente las actividades matemáticas están solo relacionadas con las actividades cotidianas y porque estas no se deben considerar como actividades de rutina, ya que no deberían “rutinizarse” sino que se deberían encontrar distintas formas e ideas para plantearlas y enriquecerlas.
Para lograr explicar y exponer todo esto con mayor claridad dio algunos ejemplos de formas y actividades que se podrían incluir en las unidades y proyectos, pidiéndonos realizar una actividad separados por grupos. A cada grupo le tocó un proyecto diferente, en mi caso fue “El albúm de figuritas de los animales del zoológico”.
En cada proyecto había tres actividades desarrolladas, junto con una explicación del mismo, donde se encontraban los objetivos, materiales y un breve desarrollo. Luego lo que nos pedía era analizar las actividades en base a algunas preguntas relacionadas al área. Las preguntas eran las siguientes:
·         Las situaciones propuestas, ¿plantean problemas matemáticos a resolver? ¿Cuáles?
·         ¿Qué contenidos se puede proponer trabajar el docente con estas actividades?
·         ¿Qué aportan estas actividades a la comprensión de la unidad didáctica o el proyecto abordado?
Cada grupo en base al proyecto que le tocó debía contestar estas preguntas para finalmente proponer una nueva actividad matemática en el contexto del proyecto para abordar contenidos de cualquiera de los ejes del área.
De esta forma entre los integrantes de cada grupo se intercambiaron ideas, propuestas, opiniones, y luego cada grupo explico y compartió lo resulto con todos. Esto generó un importante intercambio entre todos, teniendo en cuenta que uno de los aspectos más interesantes de esta situación fue que había alumnos que se encontraban en momentos muy distintos de la carrera, desde ingresantes hasta personas que ya estaban terminando. De esta manera el encuentro fue muy enriquecedor para todos.
Ya finalizando el encuentro ella, explicó cómo en realidad no es necesariamente difícil plantear o proponer actividades matemáticas acordes a los temas que se deciden abordar en la sala y la importancia de realmente encontrar una forma adecuada y contextualizada de transmitirles estos contenidos a los niños, evitando que ya desde pequeños se genere esta “brecha” que luego quizás en la primaria se observa, entre los niños y las matemáticas.











Jugando en el museo!

El museo del juguete se encuentra en la localidad de Boulogne, es un museo público dependiente de la Subsecretaría de Comunicación y Cultura del Municipio de San Isidro.
El Museo está pensado y diseñado principalmente para los niños, presentando y proponiendo juegos, juguetes y experiencias de juego tanto del pasado como del presente.
                                                               
El museo se encuentra organizado en distintos “sectores”, cada uno es una sala, donde se pueden encontrar los distintos tipos de juegos y juguetes. Se trata de una casa, con sus diferentes ambientes que posee un gran parque en el cuál se encuentra un “patio de juegos” y en frente de la casa una pequeña confitería.
En la entrada del museo hay un hall, donde se encuentra el mostrador, ahí se pueden encontrar los folletos con información y el itinerario con las actividades del museo. En ese salón sobre una de las paredes que hay unas “placas” informativas donde “comienza” la historia del juguete que se va “contando” a lo largo de todo el recorrido por el museo.

Cada una de las salas tiene un nombre, un texto principal y un lema, en cada una de ellas hay juguetes y juegos expuestos en vitrinas, con su fecha de origen y un poco de información, al igual que algunos juegos y juguetes dispuestos para ser usados por los visitantes. Los pisos de algunas de las salas también se encuentran intervenidos, a modo de “escenarios” de juego por ejemplo con rayuelas o pistas para autos. Hay una de las salas en particular donde no se encuentra ningún tipo de vitrinas u objetos exhibidos, sino que solo se pueden encontrar mesas con distintos juegos preparados para ser utilizados.
El patio es una zona amplia donde se encuentran distintos juegos y juguetes, como rompecabezas, caballitos, un juego de emboque, un juego de recorrido entre otros.

La decoración del museo es acorde a su temática, con los juguetes exhibidos en vitrinas con forma de cubos de colores “apilados” como construcciones de niños, mesas y sillas pequeñas, paredes exteriores pintadas con “caminos” de colores, todo esto acompañado por frases que nos invitan a reflexionar sobre los juguetes, su función y el lugar que estos ocupaban y ocupan actualmente en la infancia.
Las salas se encuentran dividas según la temática de los juegos y juguetes, las distintas actividades que permiten desarrollar, las posibilidades de juego y su relación con la vida infantil. En cada sala hay juguetes de diferentes épocas, materiales y orígenes.  En todas ellas se pueden encontrar juegos para utilizar de forma individual y grupal.
Los nombres de las salas son los siguientes:

·         SALA JUGAR CON NADA/JUGAR CON TODO: Juegos tradicionales, populares, de la calle y la vereda. Estos son juegos y juguetes que se trasmiten de generación en generación. En esta sala el tema gira en torno a la herencia cultural lúdica como un derecho.
·         SALA CONSTRUIR/DESTRUIR: Juguetes y juegos que representan la construcción y la creación, con los distintos juegos de crianza que simbolizan la bienvenida a los niños al mundo. También se encuentran los juegos de guerra que representan la destrucción. La temática de la sala pone en evidencia a una industria que crea juegos y juguetes con dos fines tan opuestos. El tema de la sala se relaciona con la protección de los más pequeños, su derecho a vivir y crear.
·         SALA EL UNIVERSO/ MI CASA: Juguetes y juegos que remiten a viajes, a recorrer el mundo y a su vez a quedarnos un poco en casa. Invita a conocer modos de vida, costumbres e ideas y también a explorar, desde no muy lejos. En esta sala los juegos/juguetes se relacionan a los distintos modos de viajar y los distintos modos de vida doméstica.
·         SALA TRABAJAR/DESCANSAR: Juguetes y juegos relacionados a los trabajos y  entretenimientos, para compartir con pares, adultos o individualmente. Todos se pueden relacionar al tiempo libre. El tema principal de la sala hace referencia a la infancia y el lugar que tiene el juego en esta.

Cómo se describe en uno de los folletos que se entregan en la entrada del museo “La mejor visita es la que permite a cada uno disfrutar a su ritmo”. El museo invita a todos sus visitantes a jugar, compartir y divertirse y porque no también a  “perder el tiempo”.
La visita el museo fue muy enriquecedora, tuve la posibilidad de ver muchos de los juguetes de los que alguna vez escuche hablar a mis papás y abuelos. Pude observar la continuidad e incidencia de muchos de ellos, los cambios que hubo en otros y aquellos que quizás ya casi no se pueden encontrar. Se puede ver claramente la importancia de los juguetes en la vida de los niños a través del tiempo, como se modificaron al mismo tiempo que la sociedad fue cambiando junto con la visión que esta tiene sobre la infancia. Tuve la oportunidad de jugar y divertirme un rato en pocas palabras “ser nuevamente una niña”.





Hola que tal!

Hola! Yo soy Mechi, María Mercedes en verdad pero siempre fui más Mechi que otra cosa. Tengo 26 años, ya casi casi 27. Estoy empezando lo que podría decirse mi cuarto año de la carrera y hoy en día, después de muchas vueltas, acá estoy esperando recibirme el año que viene y queriendo disfrutar de lo que ahora parece como “el poquito tiempo” que me queda en el profesorado.
Siempre fui al mismo colegio, desde sala de 3 hasta 3° polimodal (en ese momento se llamaba así). Era a un colegio chiquito, bilingüe con la misma carga de castellano que de inglés y me pasaba prácticamente el día entero ahí, pero aún así lo disfrutaba mucho y era como un segundo hogar para mí. Cuando terminé el colegio, no tenía idea que quería hacer, me gustaba “un poco de todo”, pero curiosamente ser docente jamás había sido una de mis opciones.  Me anoté en el CBC de medicina para hacer “algo”, lo terminé, me di cuenta que no era lo que quería y me anoté en diseño en la UBA. Hice prácticamente toda la carrera, me faltó un año solo, pero deje para anotarme en el profesorado, al mismo tiempo que ya estaba trabajando en un colegio como auxiliar de inglés en jardín.
En ese momento también empecé a viajar, vicio que hasta el día de hoy no quiero dejar. Fue en los viajes que empecé a descubrir más o menos que era lo que quería, no solo a nivel profesional sino también en muchos aspectos de mi vida.  
Pasar por la UBA me ayudó a abrir la cabeza, a salir un poco de la “burbuja” en la que uno vive de chico (o por lo menos eso es lo que me pasó a mí) y estoy muy agradecida por todo lo que aprendí, creo que hoy en día mucho de lo relacionado con mis gustos, habilidades, pensamientos, criterios, conocimientos están muy vinculados a la facultad, a ese pabellón de ciudad, a esos profesores, a mis compañeros, a todos los momentos que pasé ahí y como yo los viví.
Fue en la facultad que me di cuenta que tengo dos manos, y empecé a usarlas, aprendí a coser, tejer, dibujar, pintar entre otras cosas, y lo disfruto muchísimo. Lo mismo me pasó el cuatrimestre pasado mientras cursaba los talleres 3 y 4, de alguna manera para mí fue como volver un poco a diseño y dejar de pensar en papel y letras para empezar a proyectar ideas que de a poco fueron tomando forma.

Sin seguir extendiéndome mucho más, como dato de color les cuento que soy la más chica de 4 hermanos, tres mujeres y un varón. Trabajo en un colegio, en sala de 3, hasta hace unos meses trabajaba doble turno, pero dejé uno para poder dedicarme más a mis estudios y por suerte estoy más que feliz con mi decisión.